En casa todos tenemos pequeñas manías con la temperatura: el salón un poco más fresco por la tarde, el dormitorio templado al caer la noche, el despacho sin corrientes cuando hay videollamada. Con Map View en SmartThings dejé de pelearme con mandos y menús: ahora veo un plano 3D de mi casa en el móvil y toco cada estancia como si fuera un panel de control. En dos gestos sabes qué hay encendido, qué gasta y cómo está el ambiente. Y sí, manejar el aire por habitación cambia la película.
Qué aporta Map View
Map View no es una lista de dispositivos; es tu casa dibujada con habitaciones y plantas. Cada estancia muestra sus equipos conectados: cuando hay un aire compatible, aparece un control rápido con estado, modo y temperatura.
De un vistazo identificas dónde está trabajando el climatizador, si hay algo encendido por despiste o si una habitación necesita un ajuste. La gracia está en la coherencia visual: todo en el mismo sitio y con la misma lógica.
Control por habitación: del plano al confort en dos toques
Tocas el salón en el plano y se abre la tarjeta del aire: eliges modo (Frío/Calor/Auto/Seco/Ventilador), temperatura objetivo, velocidad del ventilador y dirección del flujo. Lo mismo en el dormitorio, pero con otros parámetros. Si tienes varios equipos, puedes agruparlos por zona y aplicar un ajuste común para no ir uno por uno. Lo mejor es que no pierdes contexto: sigues “dentro” de la casa, no saltas entre pantallas.

Automatizaciones que sí aportan
Aquí es donde Map View y SmartThings se lucen. Tres ejemplos reales que funcionan:
- Ventanas abiertas: si un sensor detecta apertura en el dormitorio, el aire se pausa y se reanuda al cerrarla. Ahorro y menos ruido.
- Llegar a casa: con una geovalla, cuando el móvil entra en un radio predeterminado, el salón pasa a 24 °C y el resto se queda en espera.
- Rutina de noche: a cierta hora, el dormitorio baja un grado, el salón se apaga y el despacho entra en modo ventilación suave para no cargar el ambiente. Todo se edita desde la misma vista.
Eficiencia y confort van de la mano
Controlar por estancia evita enfriar o calentar metros cuadrados que no estás usando. En la práctica se traduce en menos ciclos largos, menos picos de consumo y un confort más estable (te olvidas de los “me estoy helando” de media tarde). Además, al verlo en el plano es más fácil detectar hábitos tontos: un aire encendido en una habitación vacía salta a la vista.
Configuración rápida sin perderte
El alta no tiene misterio: abres SmartThings y luego vas a Map View, creas el mapa con las habitaciones y asignas cada dispositivo a su sitio. Los aires Samsung con WiFi se agregan como cualquier otro equipo del ecosistema y, si tenías el hogar configurado, probablemente ya aparecerán listos para arrastrar a su habitación. En diez minutos tienes una maqueta útil de tu casa.
Consejos que me han funcionado
- Nombra bien las estancias (Salón, Dormitorio principal…). Parece una tontería, pero en el plano lo encuentras todo al vuelo.
- Evita extremos: un ajuste suave sostenido rinde mejor que encender a 18 °C y apagar a los cinco minutos.
- Combina sensores: presencia, ventanas y temperatura, afinan las rutinas sin que tengas que tocar nada.
- Perfiles: crea “Trabajo en casa”, “Fin de semana” o “Invitados” y cámbialos desde el plano con un toque.
Map View convierte la gestión del clima en algo visual y consciente. No vas habitación por habitación ni entras en menús escondidos: miras un plano, decides y listo. Cuando te acostumbras a esta forma de controlar el aire, es difícil volver a la “gira de mandos” por la casa.
Imágenes | Freepik AI
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